Cigarreras.doc es un experimento, un proceso, un intento de adentrarnos en la amnesia colectiva; una pequeña aportación al trabajo de Paloma Candela o La Liminal –¡con toda la admiración hacia ellas y muchas otras personas que han trabajado en este olvido madrileño!; una pincelada en la excavación de la memoria que comenzó un veintinueve de noviembre de dos mil dieciséis al leer un artículo sobre las CIGARRERAS. Esta web, de colores azules en referencia a las batas azules de las cigarreras, se hace pública el once de junio del dos mil dieciocho, 133 años, 2 meses, y 26 días -o 48669 días- después del primer motín de las cigarreras madrileñas que resonó al grito de “¡arriba niñas!” (sic) ante la introducción de maquinaria en la fábrica, lo cual suponía un cambio en el proceso y la organización fabril y el miedo a perder su trabajo ante los cambios organizativos en la producción “fordista” que se iban a implantar. Siendo, la historia de las CIGARRERAS común a todas las mujeres obreras del Estado, nos hemos centrado en las de Madrid porque en este preciso momento vivíamos aquí. Saludamos no con menos entusiasmo a todas las cigarreras del Estado, así como a nuestras tatarabuelas, abuelas, madres, hermanas, obreras, “compas” y demás mujeres que se levantaron y se levantan en todo el Estado y los rincones del planeta, se autoorganizaron, practicaron el ludismo, sabotajes, montaron huelgas, actos de desobediencia, manifestaciones, y todo tipo de protestas -visibles e invisiblemente cotidianas- para luchar por unas condiciones de trabajo y de vida justas, tanto ayer como hoy.

Y aprovechamos para agradecer de todo corazón a todas las personas que, de una forma u otra, nos habéis ayudado en algún momento –¡o muchos! – de este proceso. Gracias, gracias y gracias a Bea y Yolanda de La Liminal por poner memoria a Madrid, a Juan Segura por sus arreglos de sonido, a Fernando Martín por destrozar los primeros montajes del corto–y al resto de compañeros por los consejos y el ánimo- , a Clivia Martínez por estar siempre, Tabacalera Promoción del Arte por dejarnos entrar y a Guillermo González por interesarse y apoyar el proyecto, a Julia Fernández –grandísima antropóloga – por sus correcciones, Elisa Covelo -por su mirada desde el feminismo y porque se deja liar siempre-, a Alba y Álex por sus mejoras y correcciones, a Manolo por la logística, y a Pedro López Andradas por el desarrollo web (¡¡¡gracias!!!),

Y por supuesto, a las protagonistas de todo esto, gracias infinitas: Aga, Antonia, Begoña, Consuelo, Dolores, Elena, Elena, Esther, Flor, Isabel, Maite, Mari, Mari Cruz, María, Mila, Pilar, Teresa, Tomi

Por todo, ¡gracias!

Porque fueron somos.